Con un hormigueo que de cosquillas no tiene nada
No he dormido nada, tengo la sensación de despertar cada vez que parpadeo, ciento escalofríos, en la piel cada vez que me muevo de lado a lado del sofá, no veo el momento de levantarme como un día mas y disponerme a lavarme la cara en el lavamanos para quitar lo que me queda de un sueño profundo que acaba de terminar con unos estiramientos, algún bostezo y por que no, dar las gracias por este día tan precioso que voy a empezar a conocer, como un día nuevo lleno de emociones, repleto de energía, cargado de vida. Nada, de esta vez me dispongo a reconocer que he pasado una noche llena de sobresaltos, en el sofá de dos plazas donde o engurruño los pies o me quedan colgando, cosa que intento evitar porque ya en el pasado alguna vez me quedaron tan hinchados y con esa sensación de haberse quedado sin sensibilidad, dormidos, que ni moverlos se podía y con un hormigueo que de cosquillas no tiene nada, mas bien doloroso. Pues me daba la vuelta cada tres minutos porque estaba muy pendiente del sonido que me asechaba, yo solo rezaba, lo que sabia, solo se la de señor porque no me ayudas a superar todos mis miedos y de paso ayúdanos a superar todos nuestros miedos a todos los habitantes de la tierra, y de paso ayúdanos a rezar porque casi nunca nos acordamos de como se hace y gracias señor porque estamos aquí, aunque no sabemos para que ni hasta cuando, por lo menos conocemos esta tierra que nos gusta mucho, amen y demás pero nada, que sigo con este ruido que no soporto, no lo soporto mas y me levanto rápido dando un gran salto, enciendo la luz y pregunto donde estas, donde estas que te voy a dar yo asustarme, deja que te vea y veras que mas nunca molestaras ha mas nadie, y ole gracias ha dios lo veo, lo veo y no me lo puedo creer, que grande es, ufff que pánico me ha estado haciendo pasar, y al fin hay esta, delante de mi, encima de la mesa del salón, parece que me esta mirando, yo sin pensarlo dos veces, y con el sueño que aun tenia en mi contra me acerco y le acierto un golpe con el matamoscas, saz, que bien le he dado, le he dado, míralo esta hay en el suelo, que grande era, que grande era este....
...Mosquito, pero como he dicho, no he pegado ojo porque esta es la noche de los mosquitos chillones, y a mi ya tan solo oír su sonido me mantiene en vela y por mas que quiera olvidar que están hay no puedo evitarlo.
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